El secretario de Estado reconoce que el sistema de pensiones aguantará diez años… ¿Y después? Pensumo aporta nuevas ideas… para HOY

El secretario de Estado para la Seguridad Social reconoce que el sistema agoniza, este artículo sugiere ampliar el “botiquín” de las propuestas clásicas y considerar nuevas ideas para complementar la pensión, como la start-up Pensumo, que incentiva el ahorro por consumir, por reciclar, por leer, por buenas acciones sociales… hasta por correr.

El secretario de Estado para la Seguridad Social, Octavio Granado, ha dicho que el sistema de pensiones “tiene arreglo para los próximos diez años”.

Al fin alguien del mundo oficial, una autoridad del Estado, reconoce que el sistema no da más de sí. El secretario ha sido optimista: ¡Diez años!

En el mismo acto, el mismo secretario de Estado criticó al anterior gobierno, el de Mariano Rajoy, por haber vaciado la hucha de las pensiones: “se ha comido 75.000 millones del Fondo de Reserva”.

Luego expresó su confianza en que este año “se intente llegar al menor déficit posible”, y alabó la labor del Pacto de Toledo en respuesta a la opinión del catedrático de Economía Guillem López-Casasnovas, quien dijo, respecto a la sostenibilidad del sistema de pensiones, que “La magnitud del problema es tan grande que dejarlo al debate del Pacto de Toledo me parece muy atrevido”

Estas declaraciones se produjeron en la presentación del estudio Las pensiones en España, dirigido por López-Casasnovas y editado por el Consejo General de Economistas. La frase del secretario Octavio Granado –”tiene arreglo para los próximos diez años”– expresaba más un deseo que una realidad.

Aun así, es la primera vez que un representante del ejecutivo, de cualquiera de ellos, dice que el rey está desnudo. La frase se puede traducir así:

Yendo bien aguantamos diez años.

¿Y después?

Algunos datos de Las pensiones en España (página 5 del informe):

El sistema público de pensiones presentó en 2017 un déficit de cerca de 19 mil millones de euros (unos mil euros anuales por afiliado a la Seguridad Social).

  • España cerró 2017 con 2,2 cotizantes por cada pensionista.
  • La Comisión Europea estima que, durante las próximas décadas, el número de pensiones aumentará desde los 9,6 millones actuales hasta unos 15 millones a mediados de siglo.
  • En menos de 30 años –a pesar de conseguir el pleno empleo– prácticamente tendremos un jubilado por cada trabajador.
  • Dado que para mantener pensiones similares a las actuales (en relación al salario medio) se necesitan en torno a 2,4 empleos por pensionista, para financiar 6 millones de pensionistas más se necesitarán casi 14,5 millones de empleos adicionales. Esto supone que de aquí al 2050 casi se duplique el número de empleos, pasando de algo más 18 millones a casi 35 millones.

El “botiquín” que propone al final del estudio-encuesta Guillem lópez-Casasnovas es:

“El sistema de pensiones español en su actual configuración no tiene arreglo. (…) Del botiquín lo vamos a necesitar todo: tocar algo las contribuciones, calibrar algo más los beneficios (niveles), las tasas de crecimiento (reglas de actualización), utilizar impuestos para afinar pensiones netas, favorecer nuevos entrantes cotizantes en situaciones muy dispares, rehacer jubilaciones anticipadas –nunca más que actuarialmente justas y a menudo a acompañar con penalización y no con apoyos–, condiciones de elegibilidad de beneficios más restrictivas, tantear variaciones en los períodos de cómputo, incentivos ad hoc con las coyunturas de cada momento en la combinación de pensiones y salarios, modificar la edad de retiro (ligándola a la esperanza de vida), ajustes generales adicionales de reglas a disponibilidades, favorecer contribuciones individuales para suplementos, créditos desde los presupuestos generales para cubrir desde el sistema de pensiones políticas no estrictamente contributivas, etc.”

En las Conclusiones el director del estudio menciona el cortoplacismo político, la incapacidad del Pacto de Toledo (que repitió en la presentación) y el debate ideológico de fondo: si las pensiones son un derecho del Estado del Bienestar o cada cual que se busque la vida como pueda.

Y este es el último párrafo:

“Con las posibilidades de ahorro de muchos de nuestros jóvenes, pensar en suplementos personales a pensiones es ignorar las colas de distribución de rentas, muy por debajo de las propias rentas de substitución medias de los pensionistas actuales. Y que aún hoy algunas cotizaciones se pierdan por no contar con un mínimo de años, en detrimento de mínimos de proporcionalidad contributiva, no deja de ser una invitación a la economía sumergida. Una reforma de talla única sería poco eficiente e injusta en cualquier caso.”

El estudio refleja muy bien todos los aspectos del asunto, siempre dentro de las coordenadas de economía política.

La cuestión es que si hasta el secretario de Estado reconoce que el sistema de pensiones le quedan diez años (más como un deseo de político estrenando cargo –repitiendo cargo, ya que tuvo el mismo entre 2004 y 2011– que como una evidencia), es que quizá falta un poco de imaginación.

Es decir, que a lo mejor habría que reconocer que las recetas estándar de la economía política –el “botiquín” citado arriba– no agotan las posibilidades de la realidad.

Por ello sería útil reconocer e incentivar otras propuestas alternativas, complementarias, que surgen de la imaginación y la capacidad creativa de la propia sociedad y sus start-ups. El sector fintech está en ebullición y existen ideas que pueden abrir los horizontes. Todo el mundo está volcado con la digitalización, el último testimonio, estas frases del presidente saliente del BBVA, Francisco González, cuyo objetivo estratégico ha sido:

“la transformación de un banco convencional en una compañía digital global”

“Hoy, en España, el 27% de los clientes nuevos vienen ya por la vía digital. ¿Por qué vamos a comprar un banco físico?”

“El proyecto del banco es la transformación. Y lo que se está haciendo aquí: casi un 40% de las ventas totales del Grupo son digitales, casi el 50% de los clientes son ya digitales, y muchos otros avances impresionantes… Estamos poniendo a todo al banco a trabajar con metodologías Agile. Ya hay varios miles de personas trabajando en Agile y lo vamos a extender a los más de 130.000 empleados. “

En este vuelco global surgen propuestas digitales que aportan luz y nueva ideas al tema de las pensiones, como la start-up Pensumo, que ofrece a cada persona la posibilidad de complementar su plan de pensiones con dinero que se aporta de mil maneras diferentes, con el único límite de la imaginación: por la compra diaria, por hacer buenas acciones sociales, por hacer deporte, por reciclar, por voluntariado… Y todo con una app que se maneja desde el móvil.

La unión Europea ha visto la viabilidad y la potencia social de esta iniciativa y la apoya en su programa 2020. Si la idea de Pensumo, que ya cuenta con más de 3.800 usuarios-pensumistas que ahorran gesto a gesto para el futuro, se dimensiona a nivel global, es una revolución porque cualquier acto útil para la sociedad puede ser premiado con ahorro.

Pensión por consumo es solo una muestra de las posibilidades de la imaginación y de la digitalización funcionando en la práctica. Con unas cuantas ideas así, el moribundo sistema de pensiones tendría respiración asistida y una mejor esperanza de vida.

La próxima aventura que sugiere Pensumo, ya en este mes de octubre, es cobrar por correr: https://carreradelahorro.es/

ENLACES

La noticia en Cinco Días: https://cincodias.elpais.com/cincodias/2018/09/26/midinero/1537969562_990066.html

Las pensiones en España”, pdf. Consejo General de Economistas

Entrevista en El Mundo a Francisco González, presidente saliente del BBVA.:

 

 

Mariano GistaínEl secretario de Estado reconoce que el sistema de pensiones aguantará diez años… ¿Y después? Pensumo aporta nuevas ideas… para HOY