Nueva forma de hacer amigos: reciclar con Pensumo

Reciclo sin darme cuenta, de forma natural (¿?). Los envases y las cajas diversas –¡cuántas cajas!– se juntan solas, por afinidad, por tamaños y, a veces, por categorías.

Si dejas que las cosas decidan, ellas mismas se juntan: no puedes meter en la basura genérica una botella, no encaja. Ni una caja… ¡tampoco encaja!

A veces hago trampas: una botella de plástico que ha quedado sola, pobrecilla, la estrujo y le atornillo el tape.. y la meto furtivamente en la bolsa general. No sin mala conciencia. En segundo plano pienso: ¿qué harán con esta bolsa que lleva un polizón dentro?

El tiempo y el espacio compiten con el reciclado. Por eso se supone que los ricos reciclan más: más tiempo, más espacio. ¡Grandes cocinas llenas de contenedores, cubos de colores! Pero esto, claro, esto es una suposición de pobres. Bill Gates es muy austero y confiesa que le gusta fregar los platos. Se relaja,  piensa… y ahorra energía.

Luego está la paranoia de las bolsas, las islas de plástico, el saber que llevamos microplásticos en la sangre… según los análisis publicados somos plástico. Y los peces. 

En parte el esfuerzo esfuerzo de reciclar se recupera porque es un tema de sobremesa bastante bueno, un tema de intensidad baja-media, aunque todo se puede complicar, ya no hay temas fáciles. Quizá por eso mismo, o por falta de tiempo, no hay casi sobremesas.

A lo mejor la falta de temas amenos se debe a que no hay sobremesas y a que no hay tiempo (los factores de esta triada se pueden combinar, que siempre sale lo mismo).

Para reciclar, como para todo, hace falta un estímulo. Y eso es lo que ha inventado Pensumo, que no hace más que inventar cosas nuevas, servicios y juegos de futuro.

Pensumo es una fábrica de inventos ligeros, con una app, un móvil, se puede enredar de mil maneras. Pensumo incentiva el reciclaje. Te haces una foto con la app ante el contenedor y obtienes un poco de futuro. Es un microestímulo que además da mucho que hablar: además del incentivo ¡el reciPensumo es un contenido de calidad! Algo que haces para ti y para el planeta, tan remoto, tan cercano.  

La experiencia de reciclar con Pensumo sirve para hacer amigos. No tanto como pasear el perro, que es la fórmula top para conocer gente en vivo, pero sí lo suficiente como para una primera toma de contacto. Pronto habrá parejas que se conocieron reciclando.

La verdad es que reciclar es aburrido, y nadie se cree nada. El escepticismo y los hackers rusos han minado la ingenua expectativa en la basura ordenada de origen (aunque cada vez se recicla más, según el informe de la empresa líder del sector).

Entre eso y la devastación general de las pensiones y de todo lo demás, que te ingresen por reciclar –y por correr, y por leer, y por comprar, etc– es un aliciente: haces amigos en un lugar hasta ahora hostil –¡el contenedor!– y sumas.

El bloque de containers hasta ahora era un lugar hosco, de visita rápida y furtiva: ahora es un sitio amable donde hacerse selfis y hacer…amigos. La vida social de proximidad, tan limitada por las prisas y el agobio,puede ser la gran beneficiada del reciclaje pensumístico. Clic.

Mariano GistaínNueva forma de hacer amigos: reciclar con Pensumo